- 1 calabacín
- 5 lonchas de queso para fundir
- 2 huevos
- Pan rallado
- Sal
Lavamos muy bien el calabacín y lo cortamos en rodajas finas, de medio centímetro más o menos. Cortamos las lonchas de queso en trozos que no se salgan de las rodajas, y colocamos un trozo entre cada dos. Rebozamos en huevo y pan rallado y lo freímos en aceite muy caliente. Cuando estén doraditos los colocamos en una fuente con papel secante para absorber el aceite sobrante. Una forma diferente de comer verdura.
2 comentarios:
Es una buena idea desde luego.
Fran, tengo una receta propia con calabacín, si te interesa te la paso.
Saludos, te sigo leyendo.
Pues si quieres pásamela y le echo un vistazo.
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